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¿Para qué sirve el hígado? ¿Cuál es exactamente su función en el cuerpo humano? ¿Por qué es importante mantenerlo sano?

Estas son algunas de las preguntas que nuestros pacientes tienen en las consultas de digestivo nos plantean en consulta sobre este importante órgano del cuerpo humano.

A todos nos suenan condiciones como hígado graso o hepatitis, pero la realidad es que no sabemos ni para qué sirve el hígado ni la importancia vital de mantenerlo sano.

En este artículo vamos a contarte todo lo que debes saber sobre esta pieza fundamental en nuestro sistema digestivo.

¿Qué es el hígado y dónde está?

El hígado es un órgano situado en el interior de la cavidad abdominal

Es el órgano interno más grande del cuerpo humano. El único más grande es la piel.  Se encuentra en la parte superior derecha del abdomen, debajo del diafragma y por encima del estómago, riñón derecho e intestino. 

El hígado de una persona adulta pesa más de 1 kg, aproximadamente 1.400 g en las mujeres y 1800 g en los hombres.  En un estado normal, el hígado es de color marrón rojizo y su superficie externa es lisa.

Se trata de un órgano muy ocupado. Si aún te preguntabas para qué sirve el hígado,  te podemos contar que cumple con unas 500 funciones, entre las que se incluyen la producción de hormonas y proteínas, así como el control de los niveles de azúcar en el torrente sanguíneo.

¿Para qué sirve el hígado? Sus funciones

Cómo ya te hemos contado en el apartado anterior, el hígado realiza muchas funciones en el cuerpo humano, muchas de las cuales son fundamentales para el correcto funcionamiento de tu organismo.

Estas son algunas de esas tareas que tu hígado realiza por ti:

  • Fabrica la bilis, sustancia que ayuda a transportar los desechos y a descomponer las grasas en ácidos grasos. La bilis se almacena en la vesícula biliar y alcanza el intestino a través de un conducto. 
  • Sintetiza proteínas para el plasma sanguíneo como los factores de coagulación, la albumina sérica, fibrinógeno, lipoproteínas, globulinas.
  • Produce colesterol y proteínas especiales para ayudar a transportar las grasas por todo el cuerpo.
  • Es un importante almacén de energía: metaboliza los hidratos de carbono y convierte el exceso de glucosa en glucógeno para su almacenamiento. Este glucógeno más tarde se puede convertir en glucosa para la obtención de energía. Participa en el equilibrio y producción de glucosa según sea necesario.
almacen de energia
  • Participa en la regulación de los niveles de aminoácidos. Estos son los “ladrillos” que forman las proteínas.
  • Procesa la hemoglobina para la distribución de su contenido de hierro, funcionando también a modo de “almacén” de hierro.
  • Depura la bilirrubina.
  • Convierte el amonio tóxico en urea (la urea es uno de los productos finales del metabolismo de las proteínas y se excreta en la orina)
  • “Descompone” sustancias tóxicas para facilitar su eliminación, procedentes de fármacos pero también de nuestro propio cuerpo, como la bilirrubina.
  • Participa en la regulación de la coagulación sanguínea.
  • Sintetiza sustancias necesarias para el funcionamiento del sistema inmunitario, responsable de defendernos frente a infecciones. 

¿Comprendes ahora todo para lo que sirve tu hígado? Estamos seguros de que querrás saber todo lo que está en tu mano para tener un hígado sano.

Cómo cuidar del hígado para que funcione bien

Llevar una vida sana (alimentación equilibrada, vida activa y ejercicio) es fundamental para que cualquiera de nuestros órganos realice sus funciones correctamente. 

En el caso del hígado, ¿qué acciones podemos llevar a cabo en nuestro día a día para mantenerlo sano?

Te listamos las más importantes:

Consumo responsable de alcohol

Por muy arraigada que esté la creencia de que una copa de vino tinto en las comidas es beneficiosa, la realidad es que el único alcohol saludable es aquel que no se bebe.

Ninguna cantidad de alcohol es buena ni segura para nada, y mucho menos para nuestra salud hepática. Sobre todo si ya existen problemas hepáticos. Ni siquiera el resveratrol (ni cualquier otro antioxidante beneficioso) justifican la ingesta de alcohol.

Evita el consumo de tóxicos

El tabaco y el alcohol son los más conocidos pero multitud de medicamentos (incluidos aquellos que se toman sin receta), suplementos, complementos alimenticios y productos naturales pueden ser tóxicos para el hígado. 

También existen numerosas sustancias naturales potencialmente tóxicas para el hígado, incluso algunas populares por su capacidad para detoxificar o depurar el organismo.

Además del potencial tóxico de los principios activos, la regulación de la industria de suplementos es muy laxa y cada año hay multitud de alertas avisando de la presencia de medicamentos, anabolizantes y sustancias tóxicas no declaradas. 

Por esta razón es importante utilizar marcas fiables y siempre bajo supervisión de un profesional.

Ni qué decir tiene que las drogas de uso recreativo, anfetaminas y anabolizantes entran en la categoría de tóxicos.

La mejor depuración es un hígado sano.

Higiene alimentaria

Higiene alimentaria

La higiene a la hora de manipular los alimentos es fundamental para la salud de tu hígado. Para ello, pon atención a estos simples consejos en tu cocina:

  • Evita los alimentos que puedan estar contaminados.
  • Lávate las manos antes de manipular cualquier alimento.
  • Mantén siempre la cadena de frío en aquellos alimentos que precisen refrigeración.
  • Lava los alimentos frescos antes de consumirlos.
  • Evita consumir alimentos de origen animal poco cocinados o crudos, ya que pueden portar virus, parásitos o bacterias susceptibles de afectar al hígado.

Alimentación saludable

Una alimentación saludable para la salud hepática es la que también cuida nuestra salud cardiovascular y nuestra microbiota, muy relacionada con la salud del hígado. 

  • Se basa en alimentos no procesados o mínimamente procesados, con verdura, frutas frescas, legumbres, cereales integrales (arroz integral, quinoa, derivados del trigo),  tubérculos, frutos secos y semillas. 
  • Para obtener suficientes proteínas prioriza el consumo de vegetales y pescado, respecto a la carne, huevos y quesos. Con respecto a grasas recuerda cocinar con aceite de oliva virgen extra y consumir alimentos ricos en omega 3 (como el pescado azul). 
  • Limita el consumo de sal: aprende a utilizar especias, hierbas y otros condimentos para dar sabor a la comida, limita el consumo de alimentos procesados y aprende a leer las etiquetas para consultar la cantidad de sal en los alimentos (debe indicar que el contenido en sal es inferior a 1 gramo por cada 100 gramos de producto).
  • Evita el exceso de azúcares simples y grasas poco saludables presentes en fritos, embutidos, bollería, ultraprocesados, etc.
  • El café se suele considerar saludable para el hígado: elige un café de buena calidad y evita torrefactos.

Relaciones sexuales seguras

Utiliza protección al mantener relaciones sexuales y realiza screening de enfermedades de transmisión sexual si has podido tener alguna relación de riesgo.  La hepatitis B se puede adquirir a través de relaciones sexuales sin protección. 

Cuidado con tatuajes y piercings. 

La falta de higiene con las agujas e instrumentales puede dar lugar al contacto con sangre de personas portadoras de hepatitis. Asegúrate de que abren delante de ti un nuevo pack de agujas y tintas para realizarte el tatuaje o piercing.

Vacunas contra la hepatitis. 

Además de todos los consejos anteriores, existen también vacunas contra algunas formas de hepatitis. La vacuna contra la hepatitis B forma parte del calendario vacunal en España y la vacuna contra la hepatitis A es necesaria para viajar a ciertas regiones donde esta es muy frecuente. 

¿Qué pasa cuando el hígado no funciona bien?

  ¿Qué pasa cuando no funciona bien?

Ya sabemos para qué sirve el hígado y cómo mantenerlo sano con sencillas acciones en el día a día pero, ¿qué pasa si nuestro hígado no está funcionando bien? ¿Es fácil enfermar del hígado?

El hígado humano es como una especie de laboratorio y almacén súper sofisticado, capaz de transformar, almacenar energía, distribuir y eliminar multitud de sustancias fundamentales para el correcto funcionamiento del organismo.

Se trata de un órgano con una gran capacidad de reserva, de manera que para que su función se vea afectada, una gran proporción de su tejido tiene que estar dañado. Por esta razón muchas enfermedades hepáticas tardan tiempo en producir síntomas.

Cuando las enfermedades hepáticas afectan a su función, los procesos en los que participa el hígado se ven alterados: se produce acúmulo de bilirrubina (lo que da a la piel el tono amarillento característico) y otros productos tóxicos. Se altera el metabolismo de las grasas y los azúcares, los procesos de coagulación se ven afectados y puede haber más tendencia al sangrado. 

Paulatinamente, el deterioro de la función hepática contribuye a un empeoramiento de los síntomas y un agravamiento de la situación del paciente.

Pero no te asustes. Si crees que podrías estar padeciendo alguno de estos síntomas y sospechas que tu hígado puede no estar funcionando bien, consulta con profesionales para que te ayuden a encontrar el motivo de tu falta de salud.

Verdades y mentiras sobre el hígado

Antes de terminar queremos compartir contigo una lista de mitos asociados al hígado y sus funciones. Esperamos que este listado te ayude a mantenerte informado y a cuidar mejor de tu salud.

El hígado es el órgano más grande del cuerpo humano 

Falso. 

Es el segundo órgano más grande después de la piel.

La hepatitis B no tiene cura 

Falso. Sí que existe tratamiento contra el virus de la hepatitis B. 

La hepatitis C no tiene cura  

Falso . Tenemos fármacos antivirales capaces de detener la infección por el virus C. 

El hígado graso es irreversible 

Falso. La grasa en el hígado puede eliminarse: perdiendo grasa corporal cuando esta es excesiva, suspendiendo los fármacos responsables de su acumulación y tomando otras medidas bajo la supervisión de un profesional.

El paracetamol es peligroso para el hígado 

Falso. El paracetamol es un analgésico muy seguro para el hígado cuando se utilizan en las dosis adecuadas, incluso cuando se toma durante un tiempo prolongado 

El consumo razonable de alcohol es seguro para el hígado 

Falso. No hay una cantidad de alcohol que podamos considerar segura para la salud.

Los batidos de proteínas dañan el hígado y el riñón 

Falso. Ni el consumo de batidos ni los alimentos ricos en proteínas producen daño hepático. 

Los remedios herbáceos me pueden ayudar a detoxificarme después de los excesos (como en la época navideña)

Falso. El mejor detox es un hígado sano. 

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