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En IVADI formaremos parte una investigación internacional que apuesta por la analítica en sangre para detectar el cáncer de colon.

Desde el Instituto Valenciano Digestivo desarrollaremos este estudio, a partir del mes de mayo, junto a un laboratorio de reconocido prestigio y centros sanitarios de diferentes partes del mundo.

El objetivo es que las denominadas biopsias líquidas sean más certeras y detecten tumores y metástasis incluso en fases muy iniciales.

El miedo a las colonoscopias hace que muchos tumores se detecten en estados avanzados, sobre todo entre la población más joven.

El estudio tiene como objetivo desarrollar un técnica diagnóstica del cáncer de colon a través de un sencillo análisis de sangre. Una investigación que en España comenzará en mayo y se va a llevar a cabo durante cuatro años en centros sanitarios punteros de todo el mundo. Además, contará con una muestra de 50.000 pacientes.

Este estudio, que realizaremos junto a un laboratorio de reconocido prestigio -que por su estrategia de comunicación prefiere, por ahora, que no se cite-, se centra en mejorar y afinar las denominadas biopsias líquidas, basadas en la detección de biomarcadores circulantes en los líquidos corporales que han sido liberados desde un tumor primario o metastásico. En el caso del cáncer colon se hacen en sangre y heces. “Los tumores pueden liberar células, vesículas o fragmentos de ADN o ARN. A través de un simple análisis de sangre podemos detectarlos y en un futuro poder determinar si el pacienteen cuestión está en riesgo de padecer un cáncer de colon”, explica la doctora Ángela Nicolás, médico internista de IVADI que colaborará en el ensayo.

Los participantes en este estudio son personas entre 45 y 85 años, sin factores de riesgo de cáncer colorrectal como antecedentes o síntomas sospechosos como pérdida de peso, sangre en las heces, dolor abdominal u otros problemas digestivos que serán evaluados por un especialista. A todos ellos se les realiza una extracción de sangre y una colonoscopia. Después se les sigue durante un máximo de tres años, durante los cuales se recogen datos sobre cambios en su salud y se les extrae sangre nuevamente.

De momento, esta investigación ya ha comenzado en Estados Unidos y Alemania. Actualmente, este laboratorio internacional está sumando centros sanitarios, tanto públicos como privados, en toda España. Y el Instituto Valenciano Digestivo de Salud ha sido uno de los seleccionados por la trayectoria de sus profesionales y su amplio conocimiento a la hora de detectar este tipo de cánceres.

Se trata, según Nicolás, de una investigación crucial para combatir el cáncer de colón, ya que la detección precoz, en ellos, juega un papel fundamental. El miedo a las colonoscopias puede retrasar el diagnóstico. Esto hace que muchos casos lleguen a los centros sanitarios con tumores de mayor tamaño y peor respuesta al tratamiento. “De ahí que sea tan importante buscar técnicas de detección menos invasivas y sencillas. Técnicas que, en definitiva, disminuyan ese nivel de ansiedad a la hora de enfrentarse con la detección de un cáncer”.

La biopsia líquida es algo que ya utilizan los oncólogos en algunas situaciones. Sin embargo, su uso como método de diagnóstico precoz está todavía en desarrollo ya que las técnicas actuales no son suficientemente sensibles. Una de las razones es que los tumores en estadios iniciales son pequeños y por tanto liberan una pequeña cantidad de material al torrente sanguíneo. “El objetivo es que este tipo de sistema de detección sea mucho más certero. Y se convierta en referencia a la hora de diagnosticar el cáncer de colon”.

El cáncer colorrectal es el más frecuente en España. Gracias a los programas de detección precoz su incidencia en mayores de 50 años ha disminuido en los últimos años. Sin embargo, su frecuencia se ha disparado en personas jóvenes. Según un estudio publicado en la revisa Gut, ha aumentado un 8% en personas de entre 20 y 29 años, un 5% entre las de 30 y 39 y casi un 2% entre los de 40 y 49 años. Además, los casos detectados en personas jóvenes se diagnostican cuando el tumor está en etapas más avanzadas.

“Tener una prueba fiable para detectar el cáncer colorrectal con un análisis de sangre aumentaría la participación en los programas de detección precoz. Muchos pacientes sufren de miedo o ansiedad cuando les planteamos una colonoscopia. Nos pasa incluso en aquellos angustiados por tener cáncer. Disponer de técnicas que hagan innecesario el trance de la colonoscopia nos ayudará a mejorar los programas de detección precoz y a disminuir su impacto en personas jóvenes. Y no sólo eso. Las características de los tumores no son las mismas a lo largo del tiempo”, desarrolla la doctora Ángela Nicolás.

También incide en que el tratamiento que es eficaz para un paciente en el momento del diagnóstico puede dejar de serlo meses después. “Pero no podemos ir repitiendo colonoscopias para tomar muestras. Además, los tumores no son uniformes. Pueden tener distintas características según la zona del tumor que se consiga biopsiar, por lo que ésta tampoco sería la solución. En un futuro quizá podamos monitorizar la progresión de la enfermedad en tiempo real con una simple extracción de sangre y ajustar los tratamientos en consecuencia, cosa que ya está ocurriendo en algunas circunstancias. Pero para que esto deje de ser ciencia ficción es necesario investigar”, concluye.